viernes, 28 de enero de 2011

Felicidad.

Me encanta los días en los que me despierto sonriendo, cuando hasta tus sueños han sido perfectos. Miras por la ventana, y para no variar, llueve, pero te da igual lo que haga ahí fuera; hoy me siento feliz por dentro y lo de fuera no me afecta.
Hoy no me afectan los rumores, las estupideces ni los comentarios de la gente.
Es increible ver cómo una sola sonrisa, un pequeño comentario de una persona puede alegrarte el día o deprimírtelo. Siempre habrá una persona que tenga ese poder sobre ti, aunque muchas veces ni esa persona lo sospeche. Las cosas nos las tomamos de diferente manera según quién nos las dice. Hasta un simple "hola" puede alegrarte el día según de quién sea, el día que te dice "no te vayas, te necesito" pararías el mundo para quedarte a su lado para siempre.
En el momento menos esperado aparece la persona indicada, el día que peor te sientas alguien te hará completamente feliz.
A veces no hace falta casi ni conocer a esa persona porque cada vez que la ves te sale una sonrisa estúpida, cada palabra que te dice se te queda grabada, cada momento queda grabado en tu mente como si de un albúm de fotos se tratara, miradas complices, risas... y al final, es como si le conocieras de toda la vida.
Siempre habrá una persona que te supere, que te encante, aunque apenas la conozcas.

Siempre hay más motivos para sonreir que por los que llorar y si hay que llorar que sea de felicidad.

1 comentario:

  1. bravo!!!!!!! no he podido evitarlo. jajajjaja ke haya mutxos días komo este en tu vida.... y ke los kompartas kon nosotr@s! patxo potolo bat.

    ResponderEliminar