sábado, 18 de enero de 2014

No es casualidad.

Soy de las que piensa que todo pasa por algo, nada es casualidad. Recuerdo hace tres años cuando llegué aquí que sentí que era mi destino llegar aquí, a esa casa, conocerla a ella. Por un tiempo pensé que mi destino aquí era ella. No me equivoqué, volvería a dar cada paso que di porque cada pequeño paso me ha llevado a donde estoy hoy. La vida se basa en tomar pequeñas decisiones que sabes que cada una de ellas harán que cambien el rumbo de tu vida completamente pero en realidad creo que hay personas con las que estamos destinadas a conocernos. Todos hemos tenido esa sensación de conocer a una persona cuando menos lo esperabas y que te transmitiera una tranquilidad, una confianza que se supone que se gana con el tiempo. Pero no, ahí estás contándole tu vida a una desconocida pero hay algo que te hace saber que puedes hacerlo, que esa persona va a ser alguien especial.
Me siento afortunada de haber tomado cada decisión, cada error, porque cada una de esas pequeñas decisiones me han llevado a donde estoy hoy. Nunca pensé que pudiera llegarme a sentir tan llena, tan enamorada de la vida y feliz.
Hace unos 8 meses estaba huyendo de una casa con una maleta más grande que yo, sin saber muy bien a donde me dirigía, sólo tenía claro que mi sitio ya no era ese, que era el momento de cambiar. Y ni con toda la imaginación del mundo me hubiera podido imaginar que todo iba a ser tan perfecto. Una nueva casa, gente desconocida, gimnasio nuevo, barrio nuevo...Es increíble las personas que pueden aparecer en nuestras vidas cuando menos lo esperamos, cuando menos piensas que puede aparecer alguien capaz de trasmitirte toda la seguridad que habías perdido.
Y si me dieran la opción de poder cambiar algo de mi pasado no cambiaría nada, absolutamente nada porque no cambiaría por nada lo que conseguí, lo que tengo y lo que soy.

Gracias a cada persona que forma parte de mi día a día, de mi rutina, a cada una que siempre tiene una sonrisa que regalarme.

Gracias a ti en especial, por aparecer cuando menos lo esperaba, por ser mi confidente, mi motivación, por ser una de las personas más especiales que he conocido nunca y tener tantísima suerte de compartir tantos momentos a tu lado.


Gracias a cada persona que hace que sea tan fácil ser feliz.