viernes, 7 de enero de 2011

Despierta ya por favor...

Como cada día ella vuelve a su casa con intenciones de mejorar,
pone su mejor cara y entra con intenciones de olvidar.
Kilos de maquillaje que ocultan su desesperación,
sus miedos más ocultos...
Una noche recibo una llamada de ella,
apenas se le entiende, lo único que soy capaz de entender es: por favor ayúdame.
Llegué a su casa lo antes posible y me la encontré en el baño arrinconada con los ojos totalmente desorbitados.
Sus ojos lo único que transmitían era miedo, sus ojos pedían a gritos ayuda, un poco de cariño.
Al levantarla del suelo aprecié que su ropa estaba llena de rasguños,
se la quité y tenía todo el cuerpo lleno de golpes.
Pero no era eso lo peor, no se podía medir el daño psicológico que le habían hecho, los moratones no eran nada comparando con las heridas que tenía en su interior.
Heridas que no se curan fácilmente, por no decir que no se curarán nunca.
Ella ha sido víctima de malos tratos desde hace años pero nunca se atrevió a denunciarlo. Siempre acababa cada frase diciéndome: sé que él se ha pasado pero puede que yo tampoco le de todo lo que quiere...
Es una pena ver cómo hay mujeres que dejan que les destroce la vida un hijo de puta, porque no tiene otro nombre.
Entiendo los miedos, las inseguridades...pero todo tiene un límite, no puedes dejar que alguien acabe con tu felicidad, no puedes dejar que alguien te quite las ganas de vivir.
Puedo asegurar que sus ojos antes transmitían felicidad y ahora ya no transmiten nada, le miro y no veo nada, absolutamente nada.
Ella intenta volver a ser feliz e intenta hacernos creer que ya es feliz, pero yo sé que no lo es.
Nunca conseguirá ser feliz mientras siga él a su lado.
Nunca conseguí hacer que se separara de él, hace poco me vino diciendo que él había cambiado, que ya no era el hombre de antes.
Ya lo siento por no creerte pero es que un maltratador siempre seguirá siéndolo por mucho que te intente engañar.
Todos necesitamos sentirnos queridos pero una persona así te aseguro que nunca te querrá.
Necesitas ser feliz y a su lado nunca lo serás, por mucho que aparente que ha cambiado llegará el momento en el que volverá a ser igual.

¿Piensas vivir toda la vida con miedo?
Tienes que ser feliz, por favor, despierta ya y abandona esta maldita pesadilla.


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