sábado, 23 de noviembre de 2013

mucho más que un gimnasio, una forma de vida.

Últimamente me preguntan mucho que a ver cómo soy capaz de ir al gimnasio todos los días, que estoy enganchada, verás os lo voy a explicar. Cuando llegué en septiembre mi vida aquí había cambiado de una forma alucinante y sinceramente estaba algo perdida. Necesitaba un sitio donde ir cada día y simplemente no pensar en nada más, disfrutar, desconectar, conocer gente. Fue curioso, pero desde el primer día me sentí de una forma que no me sentía desde hace años. Vi lo necesario que era en mi vida todo esto y sinceramente sigo sin entender como dejé la cosa que más feliz me hacía durante dos años pero bueno.
Sabía que era éste el gimnasio donde me tenía que apuntar, sabía que iba a encontrar exactamente lo que necesitaba y así fue, hoy es el día que necesito ir cada día. Y no, no es sólo por la actividad de cada día sino por los monitores que hacen que cada clase sea algo especial y el grupo de gente que vas formando poco a poco. Es como que sin darte cuenta, van entrando personas en tu vida y para cuando te das cuenta ves que no quieres pasar ni un día sin verlos. Al fin y al cabo son las personas que veo cada día, son las que se preocupan cuando tengo un examen, las que se preocupan si no voy, son las personas que cada día me conocen mejor y las personas que hacen que cada día tenga un motivo para ser feliz.
Con el tiempo, estas personas que sólo eran compañeros de gimnasio, profesores, empiezan a ser algo más, encuentras a personas que acaban siendo tus confidentes, personas a las que eres capaz de contar cosas que muy poca gente sabe de ti. No sé, es alucinante lo que significan para mí cada día. Durante una clase, para algunos sólo será una simple clase de spinning o de combat pero para mí es una hora donde no pienso en nada más, una hora que me siento fuerte y feliz. Es increíble lo que un monitor puede llegar a transmitirte durante una clase; la fuerza del combat, la superación del spinning, la diversión del attack, la magia del balance... Mi mayor admiración a cada monitor que hace de una hora de actividad algo mágico, que son capaces de crear el mejor momento de cada día, que a pesar de que ellos no tengan su mejor día consiguen alegrarte el tuyo siempre.
Me siento muy afortunada por todo lo que tengo cada día, puedo decir sin ninguna duda que soy muy feliz y a pesar de echar muchísimo de menos a mi gente, hay gente aquí capaz de hacer que tampoco quiera marcharme de aquí. Es bonito conocer gente en un gimnasio y que estas relaciones puedan ir más allá de un gimnasio y poder quedar, hacer planes alternativos, simplemente tener a alguien a quién contarle cada día que has tenido un mal día, que estás nerviosa o simplemente tener a alguien a quién abrazar cuando no necesitas nada más. Me encantan sus consejos, que se preocupen por mí pero sobre todo que siempre tengan una sonrisa cuando me ven.
Ya va siendo hora de admitir que la mayoría de las personas esenciales de mi vida las conocí en un gimnasio así que si aún tenéis dudas de por qué voy al gimnasio cada día, si sólo es por la actividad os diré que tengo la suerte de haber pertenecido a una gran familia gracias a un gimnasio, una familia que formamos sin darnos cuenta y hoy es el día que me sigo considerando parte de ella. Y ver que hoy es el día que puede seguir formando parte de otra pequeña familia me hace sentirme muy afortunada y feliz.

Porque desde que os conozco, los lunes son mucho más especiales porque sé que os voy a ver, simplemente gracias por dejarme ser una pequeña parte de vuestro día a día.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Hoy puedo afirmar que me siento mucho mejor, mucho mejor sin ti.

Dicen que cuando acaba una relación siempre hay un ganador y un perdedor. Siempre hay una persona que es la que quiere acabar con la relación y no se siente mal por ello, simplemente siente que ya no tiene lo mismo en común con la otra persona, que ya no la quiere ni la desea de la misma manera. Suele pasar. El problema es que casi siempre esta persona es la que se siente ganadora, que se cree que no está perdiendo nada ya que ha encontrado un mejor sustituto.
La otra persona en cambio, siente que su vida se desmonta, es como si todo su futuro se rompiera ante sus ojos, esos deseos de imaginarte tu vida con la otra persona desaparece y eres incapaz de ver un futuro, sólo lo ves todo negro, muy negro. Se te hace imposible imaginarte con otra persona que no sea ella y sientes que no sabes seguir sin ella. Duele tanto que no eres capaz de mirar hacia adelante, sólo sabes recordar el tiempo que viviste a su lado y puede que incluso te empieces a dar cuenta de todo lo que perdiste por darlo todo por una persona que tal vez no lo mereciera. La persona perdedora aún es incapaz de ver que en realidad no está perdiendo nada sino que está ganando pero hasta que pasa el tiempo es imposible.
Lo mejor de todo es que el tiempo pasa y acaban cambiando los papeles de una manera alucinante. La que se sentía tan ganadora, la que creía que tenía la vida en sus manos de repente recibe un mazazo y vuelve a la realidad y empieza a plantearse si en realidad fue la ganadora después de todo.
La supuesta perdedora va abriendo los ojos poco a poco y se va dando cuenta que la vida es mucho más fácil de lo que creía. Que puede que un día pensara que no podía vivir sin ella y al final se le da mucho mejor de lo que pensaba. No es que aprendiera a vivir sin ella, sino que acabo prefiriéndolo. La perdedora fue ganando cosas muy poco a poco hasta llegar a lo más alto. No tenía prisa porque las cosas fueran perfectas pero al final lo consiguió.
La que quiso ganar todo de golpe, lo acabó perdiendo todo por no saber apreciar lo que ya tenía y ahora es tarde, le perdiste para siempre.
Al final la perdedora acabó ganando muchísimas cosas; puede que se volviera también más desconfiada pero aprendió a valorarse más, aprendió que aunque a veces duela y sientas que estás perdiendo al fin y al cabo estás empezando a ser una ganadora.

Y hoy es el día que sé que fui yo la ganadora sin ninguna duda, así que sólo me queda darte las gracias, gracias por dejarme marchar.

sábado, 9 de noviembre de 2013

me faltan palabras para ti.

Me  encanta despertarme con su voz, que me haga sonreír a los pocos segundos de haberme despertado. Incluso antes de abrir los ojos del todo ya hace que esté sonriendo. Es una suerte tener a alguien que se acuerde de ti cada día, una persona que ya sabe si te pasa algo incluso antes de decírselo. Ese alguien que se ocupa de que te rías durante todo el día, la que me pone las pilas cuando tengo el día imbécil y la que me apoya cuando lo necesito.
Me encanta poder tenerla a mi lado cada día aunque sea a unos 1000km casi, nunca había sentido a alguien tan cerca. Poca gente entiende nuestra relación tampoco necesito que lo hagan sinceramente porque no sabría explicar lo que eres en una palabra. Hay días que tienes que hacer de madre, otros de agenda, otros tienes que amenazarme para que me levante y espabile y otros simplemente eres la persona que siempre está ahí pendiente de cómo me va el día. Por todo eso es imposible definir en una palabra lo que eres, simplemente gracias por ser la persona que está cada día ahí.
Por tus buenos días, tus buenas noches, tus llamadas, tus mensajes, tu risa, tu cariño (aunque no te guste reconocerlo), gracias y mil veces gracias.

No creo en los "siempre" ni en los "nunca" porque la mayoría de cosas que dice que nunca las haría las hice y a las personas que dije que "siempre" las necesitaría en mi vida ya no están. Así que no te voy a decir que te necesito siempre, simplemente te necesito cada día y me encanta que sea así. Eres capaz de hacer que no haya ni un día que me sienta sola, que a pesar de la distancia estás aquí conmigo cada día.

Gracias bonita por todo, mz.




viernes, 8 de noviembre de 2013

Lo mejor de todo, ellas.

Dicen que los amigos son la familia que nosotros podemos elegir y creo que es totalmente cierto. No es necesario tener la misma sangre para sentirte tan unida a ellos. Hay familias que perduran toda la vida, esas amigas con las que creces toda tu vida y a día de hoy siguen siendo esenciales en tu vida, es increíble cuando miras atrás y piensas; llevamos queriéndonos unos 18 años... y en realidad sabes que aunque cada una elijamos un camino en nuestras vidas siempre buscamos el momento para reencontrarnos y volvernos a poner al día, da igual que hayan pasado semanas o meses, hay personas que no importa el tiempo que pase. Simplemente nos conocemos demasiado bien y sabemos que nos queremos y que estamos ahí si nos necesitamos.
Pero a lo largo de tu vida vas formando otras pequeñas familias, está la familia que creas sin darte cuenta cuando vas a un sitio nuevo sola y de repente como sin quererlo te das cuenta que van siendo personas muy especiales cada día. Esas personas que te ven cada día y siempre tienen una sonrisa que regalarte, esas personas que son capaces de que no eches de menos tanto a tu gente de siempre, esas personas que te hacen ver que aquí también eres alguien en sus vidas.
Luego también están las personas que las tienes lejos, muy lejos. Esas personas por las que harías cualquier cosa por ellas. Son las típicas amigas que como te vean mal dicen: ¿A quien hay que matar? esas personas que nunca te juzgan y te apoyan aunque puede que no tengas razón. Son esas personas que te protegen siempre y sabes que no se van a ir de tu vida porque siempre estuvieron ahí. Son las personas a las que quiero llamar cuando las cosas van mal y a las que echo de menos cada día aunque no se lo diga.
Por último y no menos importante, están las personas que son capaces de hacerse querer muchísimo en poco tiempo, personas con las que puede que en tiempo perdierais el contacto pero que al volver se intensifica todo. Creo que siempre hay una persona más especial en nuestras vidas. Esa persona con la que necesitas hablar cada día porque sino sientes que te falta algo. Es raro, pude estar años sin hablar contigo y ahora no sé estar ni horas sin saber de ti. No sé estar sin hacerlo ni quiero aprender a hacerlo.

Cuando me preguntan por qué soy tan feliz si es que estoy enamorada, no gracias. Tengo algo muchísimo mejor y más sincero que cualquier amor. Tengo las mejores amigas del mundo, puede que a muchos kilómetros pero es una forma de echarnos de menos y saber que necesitamos reencontrarnos y contarnos mil cosas. Pronto nos volveremos a ver lo prometo. Os quiero.

lunes, 4 de noviembre de 2013

porque sé que puedes con todo esto.

y si tuviera que escribir cien veces al día lo haría porque se que sirve para sacarle aunque sea una pequeña sonrisa y tener ese poder sobre alguien es el mejor que te puede conceder. Tener la capacidad de sacar a alguien una sonrisa diaria es increíble, saber que puedes endulzar un poco de la amargura de cada día. Cuando las cosas van mal me gustaría poder estar más cerca de ella para poder apoyarle como se lo merece o al menos intentarlo pero ya que la distancia no lo permite prometo que vas a acabar harta de mí tanto como si fuera tu vecino de enfrente.
Duele más cuando a alguien que quieres no todo le va tan bien como te gustaría y no poder darle un simple abrazo y decirle; todo irá bien y si no va bien estoy ahí. Sé que eres fuerte, no tengo ni la menos duda de que podrás con esto y más y me encargaré personalmente de que así sea. Al fin y al cabo, no estamos tan lejos ¿Qué es una hora en avión? pues nada, cualquier día te aparezco ahí a incordiarte personalmente y sacarte todas las sonrisas que te mereces.

Cuando sientas que no puedas más estaré ahí para recordarte que por supuesto que puedes.

Ánimo pitxin, mz.

Lunes...

Lunes.. Para algunos sólo es un día menos para que llegue el fin de semana, para otros en cambio, es el comienzo de una nueva semana que puede estar llena de cosas especiales. Me gusta la gente que ve cada día como un nuevo comienzo, esas personas que son capaces de enseñarle los dientes al mundo y seguir adelante a pesar de todas las piedras que se encuentran en el camino. Lo más increíble de todo es que las personas más positivas y más fuertes suelen ser las que no están pasando por un buen momento. Es increíble la fuerza que tienen, como a pesar de cada obstáculo saben superarlo y encima de eso, son capaces de animar a la gente de su alrededor.
Admiro a la gente que sabe empezar el día con una sonrisa, esas personas que en cuanto abren los ojos por la mañana piensan en alegrar el día a otra persona con un "buenos días, espero que tengas un día genial ". Y puede que sepan que no va a ser uno de los mejores días pero a pesar de ello quieren que su alrededor sienta que será un buen día.
Me gusta la gente que no sigue normas, las personas a las que hace tiempo les dejó de importar el qué dirán, las que son dueñas de sus vidas y no permiten que cualquiera entre en su vida,me gusta la gente que esconde un pasado lleno de historias, de vivencias que han hecho que hoy sean personas que saben tanto de la vida y son tan luchadoras.
Me gusta las personas que tardan tiempo en querer a alguien porque sé que cuando lo dicen es lo más sincero y real que puedan decirte.
Sí, he de admitir que te admiro. Te admiro por lo que conseguiste ser a día de hoy, por todo lo que conseguiste por tu cuenta y por saber hacerme sentir tan bien cada día. Gracias por cada gesto, cada risa, cada ánimo. Gracias por estar ahí cada día.
Cuando seas tú la que sientas que no puedas más estaré ahí, no hace falta que me lo pidas. Sé cuando necesitas estar sola y cuando necesitas que haga alguna gilipollez para sacarte una sonrisa. Me gusta estar ahí, me gusta poder formar parte de tu vida.

Cuando te encuentras con piedras en tu camino tú decides si tropezarte, si saltarlas o ir construyendo un muro para que cada vez sea más difícil pisarte.


Una y mil veces más gracias.

domingo, 3 de noviembre de 2013

los pequeños detalles que hace de cada día, un día especial.

Me gusta despertarme y tener siempre un mensaje suyo que ponga: Buenos días enana. Me encanta cuando me llama y me cuelga exactamente cuando pasa 1h ya que es el tiempo que debemos hablar jajajaja. Me gusta que se ilusione con las cosas que sabe que significan mucho para mí.
Me gusta que me conozca tanto aunque a veces eso me de miedo. Da miedo cuando a una persona le cedes la capacidad de tener tu corazón en sus manos, saber que sabe todo lo importante que ha pasado en tu vida. Desde el momento más bonito al más aterrador y saber que una persona tiene tanto poder hacia ti acojona. Una vez me dijo que sabía que ella no era  lo que yo necesitaba, lo que yo buscaba, que yo buscaba algo más pero te equivocas. No busco nada más, no quiero nada más. Tú apareciste cuando no buscaba nada y ahora si te vas te mato. No eres un comodín hasta que aparezca otra persona, simplemente ocupas un lugar que nadie podrá ocupar independientemente del tiempo que pase.
Con el tiempo me di cuenta que las mejores cosas ocurren cuando no las buscas, que las mejores personas las conoces cuando menos lo esperas y cuando más lo necesitas. También aprendí que es cuando vives fuera de casa cuando te das cuenta de las cosas que realmente importan y las que no. Es el momento en el que aprendes a estar sola y siempre hay alguna personita que te hace sentirte más cerca que nunca, más querida que nunca. Son ese tipo de personas que van entrando en tu vida poco a poco y para cuando lo piensas fríamente te das cuenta que si no fuera por ellas te hundirías, que sin esas personitas a cada día le faltarían muchas sonrisas.
Gracias a esas personas que tienen la facilidad de hacer que cada día sea especial, único, que hacen que cada día sea muchísimo más fácil.
No necesito nada más, lo tengo todo. Sólo me gustaría que hubiera menos kilómetros para poder correr a veros cuando os necesito.

...Ez dakit noiz ikusiko garen baina ezin naiz zu barik egon...

sábado, 2 de noviembre de 2013

simplemente gracias :)

Con los años te das cuenta que vas perdiendo relación con algunas personas, algunas desaparecen sin ni siquiera saber el por qué pero ocurre, es cómo si no tuviéramos la capacidad de mantener nada para siempre. Lo mejor es cuando alguna de las dos personas se da cuenta de ésto y decide saber de la otra. Ella decidió hacerlo después de unos 6  años sin saber nada la una de la otra y no os podéis hacer una idea de lo que pudo cambiar mi vida.
Cuando la volví a ver sentí un cúmulo de sensaciones, teníamos tanto de que hablar... y he de admitir que nunca me sentí tan tranquila con nadie. Lo que iba a ser un café para ponernos al día acabó siendo una necesidad diaria. No sabría describirla, simplemente es increíble. Por mucho que diga que no le tengo que dar las gracias por nada siento que le debo mucho, en muy poco tiempo hizo muchísimo por mí, me enseñó a valorarme más a mí misma, incluso a quererme más.
No es el tipo de persona que va mostrando sus sentimientos al mundo y eso me gusta porque me hace sentir especial cuando lo hace conmigo. Me gustan sus buenos días, que me pregunte cada día qué tal, me gusta que esté ahí, que quiera saber de mí, me gusta sentirle tan cerca a pesar de los kilómetros.
Gracias por aparecer en un momento de mi vida en el que necesitaba que apareciera alguien como tú. No te voy a decir que siempre voy a estar ahí porque sé que no crees ni en los "siempre" ni en los "nunca"s, así que sólo te diré que no tengo intenciones de irme, que pienso seguir incordiándote cada día.
Son casi 1000 Km los que nos separan pero tienes una capacidad extraña de hacer que te sienta muchísimo más cerca, tienes la capacidad de que no me sienta sola en ningún momento, tienes esa capacidad de hacerme sonreír cuando más lo necesito.

Gracias de todo corazón por decidir retomar el contacto, gracias por ser alguien tan especial y dejarme formar parte de tu vida.