martes, 4 de enero de 2011

La misma historia de siempre.

Acabar cada noche en la misma barra de bar con intenciones de olvidar. Con ganas de dejar de lado el pasado mil horas has malgastado.
Sólo quedan botellas vacías a tu lado, botelllas que muestran tu desesperación. Vacíos que crees poder llenar con litros de alcohol pero no hay nada que pueda llenar un corazón vacío. Cuando pierdes lo único que tenías, lo único que amabas, lo único que cuidabas te sientes perdido en la vida, sin ilusiones que cumplir, sin ganas de vivir.
Ella era el único motivo por el que sonreías, el único motivo por el que cada mañana te levantabas. Pero aquí el único culpable que hay eres tú, tú elegiste que ella fuera tu único objetivo, abandonaste el resto del mundo por ella. Ahora vuelves llorando gritándole al mundo que ella te ha dejado. Pretendes que los amigos que olvidaste vuelvan a rescatarte, lo siento, pero ya es tarde.
Si vuelcas toda tu vida en una sola persona, cuando esa persona te abandone no pretendas que el mundo se vuelque hacia ti, seguramente te dará la sensación que el mundo va en contra de ti, pero no, el mundo sigue girando igual igual que cuando tú dejaste de preocuparte por él.

¿Y cuando acabe el amor qué? estarás solo con el mundo que dejaste de lado y no le eches la culpa al mundo por ser cruel, fuiste tú quién decidió quedarse solo.
¿El amor es tan ciego que no te deja ver a tus amigos o qué? sinceramente, no me lo creo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario