miércoles, 18 de junio de 2014

Qué caprichosa la vida...

Qué caprichosa la vida o el destino,no sé que es eso capaz de arrancarte a un ser querido de repente, de la noche a la mañana sin ningún tipo de aviso. Tal vez destino, por no decir que es una putada.
Te queda el consuelo de pensar que no sufrió, que no se enteró pero es su alrededor quién queda perdido, con un dolor que no se sabe cómo sacar del pecho, una sensación de impotencia, un estado de shock en el que no eres capaz de procesar algo así de repente, sólo puedes decir "no puede ser, no me lo creo".  Empiezas a creértelo cuando caminas detrás de una caja donde dentro va un ser querido y sabes que ahí solo queda su cuerpo que su vida se fue, sin tener ni idea a dónde pero no puede ser que alguien deje de existir así de la noche a la mañana, no es justo...
Es injusto no saber cuándo es tu último día, no  poder decir tantas cosas que seguro que te quedaron por decir, por hacer... Todo se fue... Ahora es tu alrededor quién debe hacer todas esas cosas que te quedaron pendientes, de las que saben que estarías orgulloso, lo harán por ti, por seguir adelante por saber que donde quiera que estés les sonríes.
Una muerte siempre es difícil de asumir, el mismo nombre da miedo pronunciar y hasta que lo repites varias veces no empiezas a creerlo, ya no está, ha muerto. Cuesta decirlo incluso mentalmente, ya no está...
Ahora sólo queda ir hacia adelante igual que él lo hubiera hecho porque él era de ese tipo de personas que nunca se rinde, que luchaba por lo que quería... Ahora nos toca a nosotros.
No queda más que afrontarlo, aún sin saber cómo pero seguro que se afronta, no queda más.
Dicen que todo lo malo siempre trae algo bueno, no sé pero este duro golpe nos sirvió para ver que hay que vivir al día, que puede que un día te vayas a dormir y no te despiertes, que te quedes durmiendo para siempre. Y no hay cosa más bonita que la vida, disfrutar cada día aún cuando estás vacía por dentro, aún cuando tienes un nudo en el pecho que no sabes desenvolver pero siempre, siempre hay algo capaz de sacarte aunque sea una pequeña sonrisa. Alquien que te recuerda el por qué seguir hacia adelante, el por qué sacar las fuerzas para seguir siempre. Y cuando veas que no tengas razones para sonreír busca a alguien capaz de sacarte lo mejor de ti aunque creas que no podrías hacerlo, siempre hay alguien capaz de reconfortarte con un abrazo, de hacer lo que sea por verte sonreír.
Sólo me queda dar las gracias, por cada abrazo, cada sonrisa, por hacer lo imposible por verme más contenta, menos triste, gracias de todo corazón por hacer de cada golpe algo más llevadero.

Tal vez deberíamos valorar más lo que tenemos y dejar de quejarnos por cosas absurdas porque al final lo único que se necesita es salud.


Seguiremos adelante, haremos que lo consigan, entre todos, no te preocupes por nada, descansa en paz.

lunes, 9 de junio de 2014

Tal vez.

Hace un tiempo me dijeron que no me veían capaz de mantener una relación seria, que al menos ahora no sería capaz de renunciar a lo que tengo. Es verdad, no renunciaría por nada ni por nadie lo que me costó tanto tiempo conseguir, tener una libertad, tener mi vida únicamente en mis manos. Así que si tener una relación requiere perder lo que tanto me costó recuperar nunca lo aceptaría. Tal vez, estemos algo confundidos, estar con una persona no significa perder tu libertad aunque es inevitable perder algo de independencia porque hay cosas que se deben consultar, hay veces que hay que dar explicaciones, no puedes desaparecer de casa sin decir si volverás a cenar, tienes que dar explicaciones si un café se va a convertir en una cerveza y se va a alargar la noche. No sé, a veces no compensa dar tanta explicación y se está mejor así, libre. Porque el mayor error que podemos cometer es hacernos dependientes de alguien, ya sea de tu pareja o no. El llegar a necesitar que una persona te de cada día los buenos días, las buenas noches, tener la necesidad de saber dónde está la otra persona en cada momento. Es complicado, pero puede que no todos los días me apetezca que me den los buenos días ni si quiera darlos, no quiero de mi vida algo tan rutinario. Porque sé que hay personas que se dan los buenos días ya como si fuera una obligación, tal vez esa mañana no tengan ganas de coger el móvil para escribir a nadie pero si no lo hacen saben que tendrán que dar explicaciones. Incluso a veces a personas que ni si quiera son sus parejas pero una de las dos personas se hace dependiente y la otra cede por no discutir. No sé, creo que a veces cedemos demasiado sin pensar en lo que realmente queremos, a veces decimos "Sí" por no dar la explicación del "No", porque a veces es más fácil hacer lo que todo el mundo se supone que hace pero a veces es necesario parar. Irte sola a la cima de una montaña y mirar a la nada para pensar, ver si lo que estás haciendo lo estás haciendo porque lo sientes de verdad. No critico a las parejas que se vuelven completamente dependientes la una de la otra, yo también lo fui pero sinceramente fue el mayor error de mi vida. Porque nadie debería de tener el poder de ser llamado "Mi vida" porque mi vida es sólo mía y no necesito a nadie para que cobre sentido ya que soy feliz así, sin más. Tampoco quiero ser la vida de nadie, no quiero tener tanto poder sobre nadie. Porque si a alguien le llamas "Mi vida" requiere que no puedes vivir sin ella, que la necesitas igual que necesitas que tu corazón siga bombeando en cada latido. No tiene sentido, ya es hora de darnos cuenta que no hay nadie capaz de quitarnos la vida, que no se muere de amor. Que estar enamorado puede ser lo más bonito del mundo pero hay que tener cuidado con cada paso que das porque si te despistas estás dando pasos en el aire, en una nube imaginaria, en un mundo de color de rosa que no existe. Pero bueno, todos caímos de una nube alguna vez y ya te puedo asegurar que ahora observo mejor por donde camino, que no dejo que nadie me haga subir a una cima que no existe para después caerme. Así que sí, si tener una relación seria como algunas lo llamáis requiere perder todo lo que tengo ahora como ya una vez lo perdí no quiero ni oir hablar de ello, porque estoy dispuesta a querer, a luchar pero nunca estaría dispuesta a perder mi vida, a dejar mi vida en manos de nadie. Porque bastante cuesta formar tu propio camino en esta vida como para dejar que alguien te arranque cada paso que diste. Porque no hay mejor sensación que la de sentirse libre y querida a la vez.