A veces simplemente hay que dejar atrás para poder avanzar, es necesario poner unos límites, decidir que mereces otra cosa, que no quieres quedarte anclada en un pasado. Todos tenemos a una persona especial, alguien de tu pasado a quién nunca olvidaste, esa persona que es capaz de remover tu día con un simple mensaje donde dice que te echa de menos. Hay personas que tienen la capacidad de romper todos tus esquemas con un mínimo gesto que hagan hacia ti, personas por las que seguirías dispuesta a darlo todo pero sabes que no se lo merecen, que simplemente elegimos caminos diferentes.
Tal vez fue nuestro error o simplemente no era el momento, no lo sé. Puede que ninguna tuviera el valor suficiente para arriesgar todo por la otra. Yo debía marcharme, podías haberme seguido. Igual que podía haberme quedado yo, pero no creo que fuera justo para mí renunciar a lo que siempre quise hacer por alguien que no sabía lo que quería, alguien tal vez que no se atrevió a aceptar lo que de verdad sentía.
Ya han pasado unos 4 años de cuando empezó todo, la primera vez que te vi, esa primera vez que supe que quería conocerte. Pasó un año hasta que me atreví a pedirte una cita, lo peor de todo es que aceptaste y te lo habías imaginado tal vez las mismas veces que yo pero te faltó valor... Yo sentí que simplemente no tenía nada que perder, que no podía marcharme sin saber nada de ti... El problema fue que te conocí, te conocí más de lo que hubiera podido imaginar nunca. Pasaste de ser una desconocida a alguien a quién necesitaba ver cada día y he de admitir que me sigue doliendo no seguir haciéndolo cada día. Duele pasar por donde trabajabas y saber que no vas a estar, que no te voy a ver hoy tampoco. ¿Sabes? me gustaba la simple sensación de pasar por ahí y ponerme nerviosa por si estabas, ponerme nerviosa cada vez que veía tu nombre en la pantalla del móvil. Fueron detalles que tuvieron que ir desapareciendo poco a poco, elegimos caminos totalmente opuestos, cada una hizo su vida y poco a poco intentamos ir alejándonos porque sólo nos estábamos haciendo daño.
Hoy sigue siendo el día que te echo de menos, para qué engañarnos, te llevo echando de menos todos estos años pero entiendo y sé que nuestros caminos han de seguir separados, puede que algún día nos reencontremos, cuando menos lo esperemos. Al irte prometiste que nos volveríamos a ver que no lo dudara, así que espero que así sea aunque me da miedo. Porque cada vez que te he visto has sido capaz de remover mi vida, porque tienes esa puñetera capacidad de hacer que te quiera, de una forma sobrehumana.
A veces simplemente hay que renunciar a una persona porque quizás sólo no sea nuestro momento o porque el mismo miedo a fracasar nos paraliza y nos deja escapar oportunidades, oportunidades que sólo pasan una vez.
El miedo acaba con muchas cosas que tal vez serían perfectas pero nos hace creer que no somos capaces, dejamos que la razón gane al corazón y es el mayor error que podemos cometer.
Nunca dejes de arriesgar porque si no arriesgas ya te estás anticipando a perder.
jueves, 24 de abril de 2014
domingo, 20 de abril de 2014
Volver a tu hogar :)
Pasan muchos meses cada vez que tengo que volver a casa y sinceramente siempre siento una mezcla de sentimientos; siento nervios por los reencuentros, pena por que sé que me dejo a unas cuantas personas especiales ahí y miedo. Siento miedo cada vez que vengo, miedo a que las cosas hayan podido cambiar, que ya no te reciban con las mismas ganas o que quizá se hayan podido acostumbrar a estar sin ti. Yo creo que es miedo a que no te necesiten porque hay con personas con las que puedes estar meses sin ni siquiera hablarte y no sabes como será al reencontraros.
Pero todos esos miedos desaparecen cuando les ves llegar con una enorme sonrisa y te abrazan con esa fuerza que te hace sentirte completa, esa alegría de volver a abrazar a una amiga a la que no ves desde hace tanto y sentir que nada ha cambiado. Que seguimos siendo las que eramos, que puede que no nos hayamos dicho lo que nos echábamos de menos pero seguimos necesitándonos.
Es alucinante sentir ese amor de verdad, ese que no tiene fecha de caducidad, ese amor que sobrepasa cualquier barrera y te hace sentirte totalmente completa. Me van a perdonar, pero ninguna pareja me regaló nunca esa sensación de ser amada de esta manera. Es un amor diferente, de los que no se acaban, de los que no disminuyen por celos ni puede disminuir porque se interponga otra persona, ni te dejan de querer porque es un amor de los que no se acaba.
Hoy me siento completamente feliz y afortunada por poder volver a casa y seguir teniendo a esas personas que esperan a que vuelva, que tienen paciencia a que me organice y que hacen que no quiera irme, esas personas capaces de hacerme sentir alguien especial en sus vidas.
¿Y sabéis que es lo mejor? que cuando me vaya de aquí tengo otras personitas esperándome ahí, que saben que me cuesta volver y separarme de todo lo que quiero aquí y hacen que la rutina sea fácil.
Gracias a cada persona que sigue formando parte de mi vida y me hace sentirme una parte especial de su vida. Gracias por hacerme sentir la persona más afortunada del mundo, os quiero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)