miércoles, 29 de octubre de 2014

Miedo al miedo.

     Todos estamos marcados por situaciones, por vivencias tanto buenas como malas. Todos partimos de un punto en el que estamos sugestionados por pequeños dramas, por experiencias que no esperábamos y dolieron. Aunque ese dolor desaparezca nos queda una pequeña marca de todo eso en alguna parte de nosotros que no somos ni siquiera conscientes hasta que sobresalen cuando menos lo esperas.

     Una persona a la que la engañaron en cada relación siempre tendrá ese miedo, aunque encuentre a la persona que jamás le fuera a hacer daño siempre queda ese algo, siempre queda el y por qué ahora no si antes siempre le habían prometido también que no lo harían.

     Es complicado desensibilizarse de los miedos que siempre nos han acompañado, conseguir ser más fuerte que los miedos que siempre te han rodeado. Confiar que al igual que pocas cosas hay que perduren toda la vida, los miedos no deben ser una de ellas. Ser consciente cada día que debemos luchar por lo que queremos seguir teniendo a nuestro lado y dejar pensar en lo que pueda pasar, dejar de pensar en qué pasaría si todo eso desapareciera.

     Tenemos la mala costumbre de hacernos daño a nosotros mismos con pensamientos incontrolables, absurdos, que sabemos que no nos van a llevar a ninguna parte y lo único que conseguimos es perder tiempo, tiempo que podíamos disfrutar de todas esas cosas que aún existen y tal vez nunca desaparezcan, no se sabe.

     A ti te pido perdón en especial, por los miles de miedos que tuve, por cada inseguridad, cada falta de decisión, por las veces que me costó asumir cientos de cosas. Te pido perdón por ser la persona que se lleva mis peores situaciones y mis mayores miedos, pero es que tengo que admitir que nunca tuve tantísimo miedo de que algo pudiera cambiar en ti, algo que pudiera alterar lo que estamos creando cada día.

     Gracias por ser mi miedo más bonito, por lo que aportas a mi día a día y por ser mi punto de cordura cuando mi mundo se desmorona.

     Y no, ya sabes que nunca te diría que te quiero, eso es demasiado simple para alguien que consigue hacerme sentir así, eres increíble. MZSA.




Pienso en despertarte cada mañana con un beso chulo y una guerra de almohadas, 
pienso enamorarte en cada mirada con la sonrisita que yo sé que te encanta.





viernes, 17 de octubre de 2014

La fuerza sobrehumana de una personalidad arrolladora.

Hay situaciones que superan cualquier límite humano, situaciones que te intentan quitar todas tus fuerzas y hacen que sientas que no entiendes nada, que hay demasiadas cosas injustas. Dicen que todo tiene un por qué, que hasta la peor situación nos enseña algo pero cuando te pasa a ti es inevitable pensar; no hace falta aprender todo tan deprisa, no lo necesito, déjanos una pequeña tregua por favor...

Es difícil, a veces parece imposible, no tenemos suficiente razonamiento  como para entender como algo que tiene tantísima fuerza puede desaparecer un día, una personalidad arrolladora, una fuerza sobrehumana, un corazón gigante. Que de repente todo eso se quede a otro nivel, en un nivel donde no podemos hacer nada por recuperar esa fuerza porque sólo lo puedes conseguir tú.

Sabes, echo de menos que siempre me hicieras las mismas preguntas, esa forma brusca de hablar que esconde un corazón gigante, me encantaría verte sonreír y que me soltaras una de las tuyas. Me encantaría poder hacer algo para que volvieras a donde siempre, de donde no te tenías que haber marchado, no al menos todavía. 

Duele imaginarte, duele no poder hacer nada por ayudarte, espero que sean suficientes las fuerzas que te mandamos todas, no lo dudes que estamos aquí, conseguiste juntar a mucha gente con una misma lucha, la de volverte a ver sonreír. Gracias por darnos esa fuerza, una fuerza y unión que prometo que nunca va a desaparecer.
Te prometo que cada lágrima derramada es un abrazo que me encantaría darte a ti, o a cada persona que está sufriendo todo ésto, no te lo mereces, no lo merecemos.




Podré olvidar tu voz, tu piel, podré olvidarme hasta de mí pero jamás tu corazón. 


No dejes que tu luz se apague por favor, aún queda mucha guerra que dar.



viernes, 22 de agosto de 2014

Crecer.

    Recuerdo hace años cuando me dijeron que ya no iba a crecer más, se les olvidó explicarme que era exactamente entonces cuando empezaba a crecer como persona, que empezaba a ser yo quién elegía lo que quería en mi vida.

    Me acuerdo cuando tenía tan sólo unos tres años y me preguntaron qué quería ser de mayor, contesté que enfermera. Ahora, a menos de un año de lograrlo deduzco que me hice mayor, crecí. Hace tiempo que siento que soy yo la única dueña de mi vida, la que elijo cada paso que doy, la que tiene que tragarse el orgullo mil veces por admitir que me equivoqué.
 
    Quedaron atrás los años donde no existía problema que no pudiera solucionar una madre, ya nada se arregla llorando y esperando que alguien lo arregle. Nos hicimos dueñas de nuestras vidas sin darnos cuenta del poder que tenemos cada día en nuestras manos. Decidir lo que queremos ser, conseguir serlo, decidir donde queremos vivir, si queremos hacerlo con alguien o buscar nuestro camino en solitario. Son miles de decisiones que debemos tomar solos ya que es el momento de admitir que ya eres adulto, que tienes las riendas de tu vida.

    Te das cuenta que has crecido cuando eres capaz de enfrentarte a tus miedos, cuando el futuro que visualizabas de pequeña lo estás rozando con la yema de los dedos, cuando eres consciente que aprendiste a base de meter la pata y caerte pero cada vez se vuelve más fácil levantarse, has crecido cuando no tienes miedo del futuro porque es lo que has elegido sin miedos. Ya no tengo miedo a pequeñas cosas que me asustaban de pequeña como la oscuridad, un sitio desconocido, ir sola a cualquier sitio, perdí el miedo al miedo. Ya no me da miedo equivocarme, aprendí que las mejores cosas son las que más miedo dan empezar.

    Crecer es inevitable, aunque cada persona tengamos un ritmo. Hay personas que necesitan crecer por su cuenta, sin ayuda, son las personas más fuertes que conocí, las que se enfrentaron a sus miedos antes de tiempo, las que tomaron las riendas de su vida antes que la gente de su edad. Esas personas son capaces de animar a cualquier persona aun en su peor día y hacerlas crecer en todos los aspectos de su vida. Cuando tienes a una persona de estas en tu vida no tienes ninguna duda de que es ahí donde quieres seguir creciendo, que no habría una mejor forma de crecer que a su lado. Ya no tengo miedo de crecer, quédate con la persona capaz de hacerte crecer como persona y sea capaz de sacar lo mejor de ti cada día.

    Puedes crecer solo o acompañado pero lo importante es tener claro que sólo tú eres dueño de tu vida y que nunca eres lo suficientemente grande como para no ayudar a otra persona a crecer, a perder cada complejo, cada miedo que tenga.


    Mientras sea junto a ti siempre lo intentaría.
   

miércoles, 18 de junio de 2014

Qué caprichosa la vida...

Qué caprichosa la vida o el destino,no sé que es eso capaz de arrancarte a un ser querido de repente, de la noche a la mañana sin ningún tipo de aviso. Tal vez destino, por no decir que es una putada.
Te queda el consuelo de pensar que no sufrió, que no se enteró pero es su alrededor quién queda perdido, con un dolor que no se sabe cómo sacar del pecho, una sensación de impotencia, un estado de shock en el que no eres capaz de procesar algo así de repente, sólo puedes decir "no puede ser, no me lo creo".  Empiezas a creértelo cuando caminas detrás de una caja donde dentro va un ser querido y sabes que ahí solo queda su cuerpo que su vida se fue, sin tener ni idea a dónde pero no puede ser que alguien deje de existir así de la noche a la mañana, no es justo...
Es injusto no saber cuándo es tu último día, no  poder decir tantas cosas que seguro que te quedaron por decir, por hacer... Todo se fue... Ahora es tu alrededor quién debe hacer todas esas cosas que te quedaron pendientes, de las que saben que estarías orgulloso, lo harán por ti, por seguir adelante por saber que donde quiera que estés les sonríes.
Una muerte siempre es difícil de asumir, el mismo nombre da miedo pronunciar y hasta que lo repites varias veces no empiezas a creerlo, ya no está, ha muerto. Cuesta decirlo incluso mentalmente, ya no está...
Ahora sólo queda ir hacia adelante igual que él lo hubiera hecho porque él era de ese tipo de personas que nunca se rinde, que luchaba por lo que quería... Ahora nos toca a nosotros.
No queda más que afrontarlo, aún sin saber cómo pero seguro que se afronta, no queda más.
Dicen que todo lo malo siempre trae algo bueno, no sé pero este duro golpe nos sirvió para ver que hay que vivir al día, que puede que un día te vayas a dormir y no te despiertes, que te quedes durmiendo para siempre. Y no hay cosa más bonita que la vida, disfrutar cada día aún cuando estás vacía por dentro, aún cuando tienes un nudo en el pecho que no sabes desenvolver pero siempre, siempre hay algo capaz de sacarte aunque sea una pequeña sonrisa. Alquien que te recuerda el por qué seguir hacia adelante, el por qué sacar las fuerzas para seguir siempre. Y cuando veas que no tengas razones para sonreír busca a alguien capaz de sacarte lo mejor de ti aunque creas que no podrías hacerlo, siempre hay alguien capaz de reconfortarte con un abrazo, de hacer lo que sea por verte sonreír.
Sólo me queda dar las gracias, por cada abrazo, cada sonrisa, por hacer lo imposible por verme más contenta, menos triste, gracias de todo corazón por hacer de cada golpe algo más llevadero.

Tal vez deberíamos valorar más lo que tenemos y dejar de quejarnos por cosas absurdas porque al final lo único que se necesita es salud.


Seguiremos adelante, haremos que lo consigan, entre todos, no te preocupes por nada, descansa en paz.

lunes, 9 de junio de 2014

Tal vez.

Hace un tiempo me dijeron que no me veían capaz de mantener una relación seria, que al menos ahora no sería capaz de renunciar a lo que tengo. Es verdad, no renunciaría por nada ni por nadie lo que me costó tanto tiempo conseguir, tener una libertad, tener mi vida únicamente en mis manos. Así que si tener una relación requiere perder lo que tanto me costó recuperar nunca lo aceptaría. Tal vez, estemos algo confundidos, estar con una persona no significa perder tu libertad aunque es inevitable perder algo de independencia porque hay cosas que se deben consultar, hay veces que hay que dar explicaciones, no puedes desaparecer de casa sin decir si volverás a cenar, tienes que dar explicaciones si un café se va a convertir en una cerveza y se va a alargar la noche. No sé, a veces no compensa dar tanta explicación y se está mejor así, libre. Porque el mayor error que podemos cometer es hacernos dependientes de alguien, ya sea de tu pareja o no. El llegar a necesitar que una persona te de cada día los buenos días, las buenas noches, tener la necesidad de saber dónde está la otra persona en cada momento. Es complicado, pero puede que no todos los días me apetezca que me den los buenos días ni si quiera darlos, no quiero de mi vida algo tan rutinario. Porque sé que hay personas que se dan los buenos días ya como si fuera una obligación, tal vez esa mañana no tengan ganas de coger el móvil para escribir a nadie pero si no lo hacen saben que tendrán que dar explicaciones. Incluso a veces a personas que ni si quiera son sus parejas pero una de las dos personas se hace dependiente y la otra cede por no discutir. No sé, creo que a veces cedemos demasiado sin pensar en lo que realmente queremos, a veces decimos "Sí" por no dar la explicación del "No", porque a veces es más fácil hacer lo que todo el mundo se supone que hace pero a veces es necesario parar. Irte sola a la cima de una montaña y mirar a la nada para pensar, ver si lo que estás haciendo lo estás haciendo porque lo sientes de verdad. No critico a las parejas que se vuelven completamente dependientes la una de la otra, yo también lo fui pero sinceramente fue el mayor error de mi vida. Porque nadie debería de tener el poder de ser llamado "Mi vida" porque mi vida es sólo mía y no necesito a nadie para que cobre sentido ya que soy feliz así, sin más. Tampoco quiero ser la vida de nadie, no quiero tener tanto poder sobre nadie. Porque si a alguien le llamas "Mi vida" requiere que no puedes vivir sin ella, que la necesitas igual que necesitas que tu corazón siga bombeando en cada latido. No tiene sentido, ya es hora de darnos cuenta que no hay nadie capaz de quitarnos la vida, que no se muere de amor. Que estar enamorado puede ser lo más bonito del mundo pero hay que tener cuidado con cada paso que das porque si te despistas estás dando pasos en el aire, en una nube imaginaria, en un mundo de color de rosa que no existe. Pero bueno, todos caímos de una nube alguna vez y ya te puedo asegurar que ahora observo mejor por donde camino, que no dejo que nadie me haga subir a una cima que no existe para después caerme. Así que sí, si tener una relación seria como algunas lo llamáis requiere perder todo lo que tengo ahora como ya una vez lo perdí no quiero ni oir hablar de ello, porque estoy dispuesta a querer, a luchar pero nunca estaría dispuesta a perder mi vida, a dejar mi vida en manos de nadie. Porque bastante cuesta formar tu propio camino en esta vida como para dejar que alguien te arranque cada paso que diste. Porque no hay mejor sensación que la de sentirse libre y querida a la vez.

domingo, 18 de mayo de 2014

Sin necesidad de nada más.

Hay personas que se empeñan en que siempre tiene que haber algo más, como si nunca fuera suficiente nada, eso sí, siempre hablando de otras personas nunca de uno mismo. Parece que hay gente incapaz de entender que existen amistades realmente intensas pero son eso, amistades. Sin necesidad de plantearse un algo más porque simplemente no hay más. En mi opinión no hay nada más intenso que una amistad de verdad, de esas que acaban conociéndote mejor que tú a ti misma y en las que sabes que podrías apoyarte aun cuando no tienes razón. Entiendo que podáis tener dudas, debe ser complicado entender que existen cosas perfectas tal y como son y no necesitan ningún cambio y si os parece imposible que sólo exista una amistad me parece incluso bonito. Os compadezco si es así, porque no tenéis ni idea entonces de lo que es tener una amiga que se convierte en tu mayor confidente, tener un mejor amigo capaz de cogerse un avión sólo para venirte a ver por sorprenderte, tener a ese alguien que te quiere de una forma incondicional. Tal vez nunca hayáis querido a una amiga hasta el punto de saber que lo darías absolutamente todo por ella, que serías capaz de hacer el idiota las 24 horas del día por verla sonreír, tener a esas personas que con sólo mirarte son capaces de llegar a los más profundo de ti y saber lo que te pasa. Esas personas que sufren cuando sufres, esas que te apoyan en cada decisión y creen en ti, hasta cuando tú misma dejas de hacerlo. Ese grupo de personas que es capaz de levantarte cuando te caes y que nunca se cansa de estar a tu lado porque es donde quieren estar. Esas personas que saben cuando les necesitas aunque no lo digas, esas personas que tienen esa capacidad de saber qué necesitas hasta cuando ni yo misma sé lo que quiero.
Tengo la suerte de tener amigas y amigos de los de verdad, de los que todo el mundo tiene la necesidad de liarnos porque les parece ilógico que sólo sea una amistad. Pero en realidad, hasta me siento alagada porque tal vez veáis que nos queremos de una forma sobrehumana y para vosotros eso es solamente posible en una pareja. Una pena. Las parejas pueden ser para siempre o no pero las amigas, esas con las que puedes contar con una mano sabes que siempre van a estar ahí porque siempre lo han estado o porque en meses te han demostrado lo que nadie en años.
Así que ya me he cansado de explicarlo, de que la gente ponga en duda cada amistad intensa que tengo, que piense cada uno lo que quiera yo sé que tengo lo más valioso y más verdadero que se puede tener.

Por que os quiero, así sin más. Sin necesidad de nada más, por que tal y como somos, somos totalmente compatibles, un amor de esos de los que nunca se acaban. Porque cuando nos juntamos nos da igual que mire el mundo, que hablen, que inventen, estamos demasiado ocupados siendo felices.

Gracias a cada persona que hace de un momento cualquiera un día único e irrepetible.

viernes, 9 de mayo de 2014

Querer a escondidas.

Querer a escondidas. Sin necesidad de proclamarlo a los cuatro vientos, esas formas de querer en las que casi nadie se entera de que quieres a alguien. Soy de las que cree que a veces de tanto decir las cosas pierden en parte su significado, que te diga mil y una veces que te quiero no significa que te quiera más ni que te quiera mejor, que publique en cada red social que tenga una relación no le da más importancia ni hace que me sienta más orgullosa de quererte. Hablo de mi experiencia, yo también fui de las que publiqué casi hasta en el dni que estaba enamorada, que tenía una pareja pero con el tiempo me di cuenta que cuanto menos decía las cosas más las sentía. Que a veces no hay forma más intensa de querer que hacerlo en silencio, querer a alguien tan inténsamente hasta dolerte por dentro, querer de tal forma que no sepas ni como exteriorizarlo. Esos amores que no se pueden hacer públicos por miles de motivos, esos amores que se intentan ocultar hasta que tu propia mirada dice exactamente todo lo que llevas callando meses, que con sólo mirarte a la cara sea obvio que estás enamorada. Que se te nota en la sonrisa, en la cara, en tu día a día. Y sí, se nota tu amor a kilómetros sin necesidad de publicarlo en ningún lado. No critico a la gente que necesita publicar que quiere a alguien, sólo digo que amí cuando más me han querido fue a escondidas, sin publicaciones, sin necesitar la aprobación de nadie más. También fueron las relaciones más complicadas pero en realidad, ¿A quién le gusta que se lo pongan fácil? No, gracias. No quiero a nadie que me diga que me quiere la primera semana, no quiero a nadie que publique lo muchísimo que me quiere en ningún sitio. Me sobra con que me lo demuestre amí cada día. Y si me dan a alegir, me vuelvo a quedar con una relación complicada, en la que todo es una locura pero una locura más real que muchas relaciones públicas. Con todo mi amor, mi locura, gracias a cada persona que me quiso a escondidas y lo hizo de corazón.

jueves, 24 de abril de 2014

Nunca has perdido sin primero intentarlo.

A veces simplemente hay que dejar atrás para poder avanzar, es necesario poner unos límites, decidir que mereces otra cosa, que no quieres quedarte anclada en un pasado. Todos tenemos a una persona especial, alguien de tu pasado a quién nunca olvidaste, esa persona que es capaz de remover tu día con un simple mensaje donde dice que te echa de menos. Hay personas que tienen la capacidad de romper todos tus esquemas con un mínimo gesto que hagan hacia ti, personas por las que seguirías dispuesta a darlo todo pero sabes que no se lo merecen, que simplemente elegimos caminos diferentes.
Tal vez fue nuestro error o simplemente no era el momento, no lo sé. Puede que ninguna tuviera el valor suficiente para arriesgar todo por la otra. Yo debía marcharme, podías haberme seguido. Igual que podía haberme quedado yo, pero no creo que fuera justo para mí renunciar a lo que siempre quise hacer por alguien que no sabía lo que quería, alguien tal vez que no se atrevió a aceptar lo que de verdad sentía.
Ya han pasado unos 4 años de cuando empezó todo, la primera vez que te vi, esa primera vez que supe que quería conocerte. Pasó un año hasta que me atreví a pedirte una cita, lo peor de todo es que aceptaste y te lo habías imaginado tal vez las mismas veces que yo pero te faltó valor... Yo sentí que simplemente no tenía nada que perder, que no podía marcharme sin saber nada de ti... El problema fue que te conocí, te conocí más de lo que hubiera podido imaginar nunca. Pasaste de ser una desconocida a alguien a quién necesitaba ver cada día y he de admitir que me sigue doliendo no seguir haciéndolo cada día. Duele pasar por donde trabajabas y saber que no vas a estar, que no te voy a ver hoy tampoco. ¿Sabes? me gustaba la simple sensación de pasar por ahí y ponerme nerviosa por si estabas, ponerme nerviosa cada vez que veía tu nombre en la pantalla del móvil. Fueron detalles que tuvieron que ir desapareciendo poco a poco, elegimos caminos totalmente opuestos, cada una hizo su vida y poco a poco intentamos ir alejándonos porque sólo nos estábamos haciendo daño.
Hoy sigue siendo el día que te echo de menos, para qué engañarnos, te llevo echando de menos todos estos años pero entiendo y sé que nuestros caminos han de seguir separados, puede que algún día nos reencontremos, cuando menos lo esperemos. Al irte prometiste que nos volveríamos a ver que no lo dudara, así que espero que así sea aunque me da miedo. Porque cada vez que te he visto has sido capaz de remover mi vida, porque tienes esa puñetera capacidad de hacer que te quiera, de una forma sobrehumana.
A veces simplemente hay que renunciar a una persona porque quizás sólo no sea nuestro momento o porque el mismo miedo a fracasar nos paraliza y nos deja escapar oportunidades, oportunidades que sólo pasan una vez.

El miedo acaba con muchas cosas que tal vez serían perfectas pero nos hace creer que no somos capaces, dejamos que la razón gane al corazón y es el mayor error que podemos cometer.

Nunca dejes de arriesgar porque si no arriesgas ya te estás anticipando a perder.

domingo, 20 de abril de 2014

Volver a tu hogar :)

Pasan muchos meses cada vez que tengo que volver a casa y sinceramente siempre siento una mezcla de sentimientos; siento nervios por los reencuentros, pena por que sé que me dejo a unas cuantas personas especiales ahí y miedo. Siento miedo cada vez que vengo, miedo a que las cosas hayan podido cambiar, que ya no te reciban con las mismas ganas o que quizá se hayan podido acostumbrar a estar sin ti. Yo creo que es miedo a que no te necesiten porque hay con personas con las que puedes estar meses sin ni siquiera hablarte y no sabes como será al reencontraros. 
Pero todos esos miedos desaparecen cuando les ves llegar con una enorme sonrisa y te abrazan con esa fuerza que te hace sentirte completa, esa alegría de volver a abrazar a una amiga a la que no ves desde hace tanto y sentir que nada ha cambiado. Que seguimos siendo las que eramos, que puede que no nos hayamos dicho lo que nos echábamos de menos pero seguimos necesitándonos.
Es alucinante sentir ese amor de verdad, ese que no tiene fecha de caducidad, ese amor que sobrepasa cualquier barrera y te hace sentirte totalmente completa. Me van a perdonar, pero ninguna pareja me regaló nunca esa sensación de ser amada de esta manera. Es un amor diferente, de los que no se acaban, de los que no disminuyen por celos ni puede disminuir porque se interponga otra persona, ni te dejan de querer porque es un amor de los que no se acaba.
Hoy me siento completamente feliz y afortunada por poder volver a casa y seguir teniendo a esas personas que esperan a que vuelva, que tienen paciencia a que me organice y que hacen que no quiera irme, esas personas capaces de hacerme sentir alguien especial en sus vidas.
¿Y sabéis que es lo mejor? que cuando me vaya de aquí tengo otras personitas esperándome ahí, que saben que me cuesta volver y separarme de todo lo que quiero aquí y hacen que la rutina sea fácil.

Gracias a cada persona que sigue formando parte de mi vida y me hace sentirme una parte especial de su vida. Gracias por hacerme sentir la persona más afortunada del mundo, os quiero.

sábado, 22 de febrero de 2014

Historias reales.

Esta semana he sido testigo de una de las historias de amor más verdaderas que podrían existir. Llevan queriéndose desde los 18 años, esto no suena a tanto si no digo que ahora tienen 82 años. Toda una vida juntos, superando cada golpe que les daba la vida. Fueron parte de los miles de españoles que fueron a Alemania en busca de trabajo y después de muchos años trabajados volvieron aquí a jubilarse, a seguir disfrutando de la vida juntos, con su amor, con sus ganas de vivir. Cuando volvieron las cosas fueron más difíciles de lo que creían, ella cayó enferma y tuvieron que ingresarla varias veces en el hospital pero él no se separó ni un segundo de su lado. Creo que ni comía apenas, no quería dejarla sola, decía que no podía abandonarla ni 20 minutos que quería estar todo el tiempo que les quedaba juntos. Aunque fuera en un sillón incómodo de hospital, que él estaría a su lado. Él lloraba cada vez que ella dormía, me decía que no podía soportar el dolor que le producía verla a ella ahí, que estaba perdiendo la cabeza poco a poco. Maldito Alzheimer... Me admitía que no sabría vivir sin ella, que no podría imaginarse la vida sin ella que el día que ella se fuera para siempre él se iría con ella.
Han pasado los días y él siempre estaba ahí, a su lado, dándole la mano como cada día, apenas bajaba cinco minutos a tomarse un café y volvía corriendo porque en ese pequeño periodo de tiempo ella ya preguntaba por él. Decía que tardaba mucho en volver, que le necesitaba a su lado...
Me dejan sin palabras al ver una historia tan verdadera, tanto amor, la fuerza que sacaba él para estar ahí cada día, para llorar sólo cuando ella no lo veía, por hacerla sonreír el resto del día, por cuidarla de una manera inmejorable... Sólo se tienen el uno al otro, no tuvieron hijos ni les queda más familia, tan sólo se tienen el uno al otro y no necesitan nada más.

Con esto no me quedan dudas de que las historias más verdaderas de amor se ven en los hospitales, he visto parejas que no se han movido de las habitaciones en todo el día y en ningún momento se han quejado porque simplemente era donde querían estar. He visto llorar a más familiares que a pacientes pero nunca han dejado que los pacientes los vieran mal.
Mi mayor admiración a cada persona que se pasa las 24 h del día sentada en un sillón de hospital esperando un resultado medico, con esperanza, con una fuerza sobrehumana que hacen que nunca se sienta sólo el que está enfermo.


Debe dar miedo llegar a querer tanto a una persona que llegues a pensar que no podrías vivir sin ella.

domingo, 2 de febrero de 2014

que bonita la vida :)

Una vez me dijeron que disfrutara de la vida, que viviera cada día porque al final la vida es demasiado corta y nos queda tantísimo por descubrir, por vivir... Aprendí que no hay que vivir esperando a nada ni a nadie, si quieres algo debes ir a por ello, quedándote esperando lo único que conseguirás será perder el tiempo y tú tiempo es demasiado valioso para malgastarlo.
Es una suerte poder vivir cada día haciendo lo que más te gusta, que llegue la hora de irte a dormir y saber que no te has dejado nada por hacer, que has disfrutado del día, que lo has vivido al 100% que es de lo que se trata.
Es muy gratificante realizar un trabajo y ver que puedas llegar a aportar tanto a alguien. Por supuesto hablo de la enfermería. Es increíble la capacidad que tenemos de poder hacer que las situaciones más duras para algunas personas sean menos amargas. Hay pacientes que marcan tu vida, es increíble lo muchísimo que pueden llegar a enseñarte en poco tiempo. Conocí a muchas personas y la mayoría me enseñaron que no hay que rendirse, que nunca hay que dejar de querer disfrutar de la vida. Me enseñaron que hay situaciones muy difíciles sobre todo cuando hablamos del ámbito de la salud pero que ni una pluripatología es un motivo para dejar de sonreír. Es increíble lo fuertes y el ejemplo a seguir que son. Es muy gratificante cuando un paciente se va de alta y se acerca a ti a darte las gracias por haberle amenizado los largos día de hospitalización. Pero en realidad soy yo la que debería darles las gracias. Gracias por ser un ejemplo de superación, por enseñarme la importancia de un gesto, una sonrisa. Me enseñaron que la vida es una continua lucha pero una lucha que merece la pena vivirla y que nunca debemos malgastar el tiempo. Aprendí a exprimir cada día, a disfrutar de cada día, a ver la vida desde una perspectiva muy diferente.

Aprendí a fijarme en los pequeños detalles de la vida que hacen que cada día sea único e irrepetible. Sólo depende de ti hacer de un día cualquiera algo especial.

Con una actitud positiva la vida te regala momentos realmente increíbles.



sábado, 18 de enero de 2014

No es casualidad.

Soy de las que piensa que todo pasa por algo, nada es casualidad. Recuerdo hace tres años cuando llegué aquí que sentí que era mi destino llegar aquí, a esa casa, conocerla a ella. Por un tiempo pensé que mi destino aquí era ella. No me equivoqué, volvería a dar cada paso que di porque cada pequeño paso me ha llevado a donde estoy hoy. La vida se basa en tomar pequeñas decisiones que sabes que cada una de ellas harán que cambien el rumbo de tu vida completamente pero en realidad creo que hay personas con las que estamos destinadas a conocernos. Todos hemos tenido esa sensación de conocer a una persona cuando menos lo esperabas y que te transmitiera una tranquilidad, una confianza que se supone que se gana con el tiempo. Pero no, ahí estás contándole tu vida a una desconocida pero hay algo que te hace saber que puedes hacerlo, que esa persona va a ser alguien especial.
Me siento afortunada de haber tomado cada decisión, cada error, porque cada una de esas pequeñas decisiones me han llevado a donde estoy hoy. Nunca pensé que pudiera llegarme a sentir tan llena, tan enamorada de la vida y feliz.
Hace unos 8 meses estaba huyendo de una casa con una maleta más grande que yo, sin saber muy bien a donde me dirigía, sólo tenía claro que mi sitio ya no era ese, que era el momento de cambiar. Y ni con toda la imaginación del mundo me hubiera podido imaginar que todo iba a ser tan perfecto. Una nueva casa, gente desconocida, gimnasio nuevo, barrio nuevo...Es increíble las personas que pueden aparecer en nuestras vidas cuando menos lo esperamos, cuando menos piensas que puede aparecer alguien capaz de trasmitirte toda la seguridad que habías perdido.
Y si me dieran la opción de poder cambiar algo de mi pasado no cambiaría nada, absolutamente nada porque no cambiaría por nada lo que conseguí, lo que tengo y lo que soy.

Gracias a cada persona que forma parte de mi día a día, de mi rutina, a cada una que siempre tiene una sonrisa que regalarme.

Gracias a ti en especial, por aparecer cuando menos lo esperaba, por ser mi confidente, mi motivación, por ser una de las personas más especiales que he conocido nunca y tener tantísima suerte de compartir tantos momentos a tu lado.


Gracias a cada persona que hace que sea tan fácil ser feliz.