Es difícil, a veces parece imposible, no tenemos suficiente razonamiento como para entender como algo que tiene tantísima fuerza puede desaparecer un día, una personalidad arrolladora, una fuerza sobrehumana, un corazón gigante. Que de repente todo eso se quede a otro nivel, en un nivel donde no podemos hacer nada por recuperar esa fuerza porque sólo lo puedes conseguir tú.
Sabes, echo de menos que siempre me hicieras las mismas preguntas, esa forma brusca de hablar que esconde un corazón gigante, me encantaría verte sonreír y que me soltaras una de las tuyas. Me encantaría poder hacer algo para que volvieras a donde siempre, de donde no te tenías que haber marchado, no al menos todavía.
Duele imaginarte, duele no poder hacer nada por ayudarte, espero que sean suficientes las fuerzas que te mandamos todas, no lo dudes que estamos aquí, conseguiste juntar a mucha gente con una misma lucha, la de volverte a ver sonreír. Gracias por darnos esa fuerza, una fuerza y unión que prometo que nunca va a desaparecer.
Te prometo que cada lágrima derramada es un abrazo que me encantaría darte a ti, o a cada persona que está sufriendo todo ésto, no te lo mereces, no lo merecemos.
Podré olvidar tu voz, tu piel, podré olvidarme hasta de mí pero jamás tu corazón.
No dejes que tu luz se apague por favor, aún queda mucha guerra que dar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario