Dicen que los amigos son la familia que nosotros podemos elegir y creo que es totalmente cierto. No es necesario tener la misma sangre para sentirte tan unida a ellos. Hay familias que perduran toda la vida, esas amigas con las que creces toda tu vida y a día de hoy siguen siendo esenciales en tu vida, es increíble cuando miras atrás y piensas; llevamos queriéndonos unos 18 años... y en realidad sabes que aunque cada una elijamos un camino en nuestras vidas siempre buscamos el momento para reencontrarnos y volvernos a poner al día, da igual que hayan pasado semanas o meses, hay personas que no importa el tiempo que pase. Simplemente nos conocemos demasiado bien y sabemos que nos queremos y que estamos ahí si nos necesitamos.
Pero a lo largo de tu vida vas formando otras pequeñas familias, está la familia que creas sin darte cuenta cuando vas a un sitio nuevo sola y de repente como sin quererlo te das cuenta que van siendo personas muy especiales cada día. Esas personas que te ven cada día y siempre tienen una sonrisa que regalarte, esas personas que son capaces de que no eches de menos tanto a tu gente de siempre, esas personas que te hacen ver que aquí también eres alguien en sus vidas.
Luego también están las personas que las tienes lejos, muy lejos. Esas personas por las que harías cualquier cosa por ellas. Son las típicas amigas que como te vean mal dicen: ¿A quien hay que matar? esas personas que nunca te juzgan y te apoyan aunque puede que no tengas razón. Son esas personas que te protegen siempre y sabes que no se van a ir de tu vida porque siempre estuvieron ahí. Son las personas a las que quiero llamar cuando las cosas van mal y a las que echo de menos cada día aunque no se lo diga.
Por último y no menos importante, están las personas que son capaces de hacerse querer muchísimo en poco tiempo, personas con las que puede que en tiempo perdierais el contacto pero que al volver se intensifica todo. Creo que siempre hay una persona más especial en nuestras vidas. Esa persona con la que necesitas hablar cada día porque sino sientes que te falta algo. Es raro, pude estar años sin hablar contigo y ahora no sé estar ni horas sin saber de ti. No sé estar sin hacerlo ni quiero aprender a hacerlo.
Cuando me preguntan por qué soy tan feliz si es que estoy enamorada, no gracias. Tengo algo muchísimo mejor y más sincero que cualquier amor. Tengo las mejores amigas del mundo, puede que a muchos kilómetros pero es una forma de echarnos de menos y saber que necesitamos reencontrarnos y contarnos mil cosas. Pronto nos volveremos a ver lo prometo. Os quiero.
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