domingo, 13 de noviembre de 2011

SENSACIONES

A lo largo de toda la vida sentimos miles de sensaciones, desde que nacemos llorando por miedo a lo ajeno hasta la sensación de que nos estamos muriendo... Millones de sensaciones y nunca coincidiremos en ninguna con nadie. Nadie puede sentir exactamente lo que tú sientes, puede imaginarlo pero nunca será del todo real.
Podría enseñar una imagen a cien personas y sé que no conseguiría que dos sintieran exactamente la misma sensación. Lo que a uno le trasmita ternura tal vez a otro le parezca una cursilada, a otro le trasmitirá tristeza, a otro le recordará a alguien...
Puede que por ésto sea tan difícil ponerse en el lugar del otro. Incluso las peleas tontas de los enamorados de cuando discuten quién quiere más al otro sean por ésto. Cuando dos personas se enamoran es imposible saber quién quiere más, a mí siempre me dará la sensación de que soy yo la que más quiero porque me parece imposible que me quiera más de lo que le quiero yo. Pero no es que uno quiera más, son sólo diferentes maneras de querer.
Lo que nunca podré llegar a entender es a la gente incapaz de sentir, a las personas que sólo buscan hacer daño. ¿qué te puede aportar hacer daño a alguien? yo no soy capaz de ver a alguien sufrir aunque no la conozca de nada. No entiendo cómo hay gente que ve a alguien tirado en el suelo y ni se acerca a ver qué le pasa, no entiendo cómo puedes ver a una persona llorar sola y no pararte a preguntarle si necesita algo.
Quizás es este mundo que no lo entiendo, no entiendo que haya tanta gente que vive por y para ella. Vivir mirándote el ombligo, ¿qué te puede aportar como persona? ¿Te sientes realizado cada noche al acostarte? yo no me sentiría bien, bueno, sé que no sabría hacerlo.
La sensación que te aporta el ayudar a alguien y que te lo agradezca con una sonrisa, eso no tiene precio. El poder sacar una sonrisa a alguien, ése es el mejor regalo que puedes tener. Son esas pequeñas cosas las que nos hacen sentir vivos, útiles, realizados. Me gusta que cada vez que vengo a casa esté el mismo vagabundo de siempre enfrente del mercadona con sus tres perros y que siempre me sonría y me agradezca el que le eche algo tan insignificante como 20 céntimos. Algo que puede ser insignificante para ti puede significar mucho para otro. Si hubiera 40personas que pensaran como yo, ese hombre podría comer cada día en un restaurante. Si este mundo fuera justo no habría miles de casos cómo las de ese hombre. Aprendí que las personas que menos tienen son las que más dan, las que más valoran todo. Ese hombre se desvive por sus tres perros, al final de cada tarde con lo poco que ha podido conseguir les compra la cena a sus tres perros. Él lo poco que tiene lo comparte. Una pena que los que tengan tanto no sepan lo que es compartir ni sepan sentir.

Siente cada paso que des, mira más allá de tu ombligo si quieres ser feliz, siéntete realizada cada noche antes de dormirte. Piensa a quién conseguiste hacerle sonreír y duérmete feliz, sonriendo.
Las ansias infinitas no se pueden saciar de cosas finitas.


P.d: siempre pensaré que yo te quiero más :)

1 comentario:

  1. Buaaa me encantas! Has conseguido emocionarme, y mira que no soy de lagrima facil!!
    Te quiero (mas) :P

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