Y a lo tonto ya llevo tres meses aquí, tres meses a 700 km de la gente con la que me relacionaba cada día. Ahora todo es diferente, mi rutina no tiene nada que ver. Desde el momento que me despierto, hasta que me acuesto. Incluso los sueños son diferentes, ya no tengo miedo a cosas a las que sí lo tenía antes de venirme. Vine a aprender, a conseguir mi sueño, vine a aprender a ser una buena enfermera pero nunca pensé llegar a aprender tanto como persona. Y es que ahora me río cada vez que me acuerdo de las mil dudas y miedos que tenía antes de venirme aquí. Nunca hubiera imaginado llegar a estar así de bien. Encontré mi sitio, ahora es éste mi sitio. Es donde quiero estar, donde me encanta despertarme cada mañana. Está claro que si no hubiera tenido tanta suerte seguramente todo sería muy difícil, si hubiera estado sola aquí tal vez me hubiera planteado el rendirme, el volver a casa. Pero puedo asegurar que cuando deseas de verdad que algo salga bien, sale bien. Yo sabía que aquí iba estar bien, esa vocecita d mi interior me lo dijo y no se equivocó. Haz caso siempre de tu intuición, sólo déjate llevar por lo que dice el corazón. Si en vez de con el corazón hubiera pensado con la cabeza tal vez no me hubiera venido, pensándolo fríamente es un poco locura venirte a 700km a una casa con otras personas a las que no conoces de nada, a una ciudad enorme con mi poca orientación, venirme sola hasta aquí... pero al final de las locuras salen las historias más reales y bonitas. Es cómo el amor, las historias sencillas son aburridas, son más intensas esas que empiezan siendo prohibidas, esas a las que a la gente le gusta tanto criticar, esas son las historias que me gustan a mí. Esas historias en las que te dejas llevar por el corazón ya que si las pensaras te parecerían una locura y no te atreverías. Puede que dejándote llevar siempre por el corazón tengas más probabilidad de sufrir, pero también es la única forma de vivir intensamente, de besar de verdad, de querer cómo pocas personas lo hacen. Quizás yo me deje llevar demasiado, tal vez sea demasiado impulsiva, muchas veces hice cosas de las que a la gente le encantó hablar y ¿sabes qué? me da igual, me da exactamente igual que hablen de mí. Porque la diferencia está en que yo vivo como quiero vivir y soy feliz. Los que se centran en criticar lo que los demás hacen y cada paso que dan ellos lo calculan minuciosamente para que nadie les critique, eso no es vivir. Éso solo es actuar para que la gente vea lo que quiere ver. Yo disfruto de cada paso que doy, tal vez a veces me caiga ya que no pienso mucho por donde voy pero prefiero caerme mil veces y reírme de ello antes que seguir un camino recto para que los demás no me critiquen.
Que hablen, que critiquen, que envidien, me da igual. Siendo como soy he llegado hasta aquí, he conseguido tener los mejores amigos que se podría tener, los mejores compañeros de piso, la mejor familia, la mejor pareja y sobre todo he conseguido ser feliz.
He conseguido levantarme cada día sonriendo y dormirme pensando lo afortunada que soy y pidiendo que las cosas no cambien nunca.
Gracias a las personas que siempre estuvieron ahí y a las nuevas personas que aparecieron en mi vida.
Gracias por ser parte de mi felicidad.
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