Es verdad que es más fácil olvidar a alguien cuando de verdad te hacen daño pero y ¿Qué pasa con los que no te hicieron nada tan extremo como para odiar? Pues entras en un bucle de amor-odio, de intentar convencernos de que no nos quería como lo merecíamos. Tal vez, no sea posible querer en la misma intensidad que te quiere la otra persona pero es que es imposible coincidir totalmente en un estado anímico.
A veces nos empeñamos en borrar a alguien de nuestras vidas, como si pudiera desaparecer como por arte de magia, ¿Pero y por qué olvidar a alguien que te hizo crecer tanto, alquien que te hizo creer en los increíbles, alguien que te hizo enloquecer de esa forma tan intensa? Tal vez nunca deberíamos olvidar a alguien que fue capaz de hacernos querer y aprender, porque no me creo que haya nadie que haya salido de una relación ilesa ni sin haber aprendido nada. Yo la verdad que soy muy de relaciones intensas que acaban en dramas, tal vez sea porque no sé medir y cuando quiero lo quiero todo ya y quiero con cada milésima parte de mí y cuando rompo con algo quiero romperlo en trozos tan pequeños como para hacerlo desaparecer.
Pero la verdad que tal vez ese ex pueda convertirse de nuevo en el amigo que era, quién sabe. Alquien que te conoce tan bien como para hacerte enloquecer de esa manera, alguien que supo hacerte sentir todas esas cosas, ¿Realmente no merece un hueco en tu vida? No lo sé. Tal vez lo más fácil sea huir y no tratar de reorganizar sentimientos y pensamientos y decir; vale, no ha funcionado como pareja pero sí que es verdad que siempre se nos dio mejor ser amigos. Puede que nos de por intentar odiar porque es más sencillo que aceptar y asumir la realidad y tener claro que aunque ambas vidas se separen puede seguir habiendo algo mucho más importante que acabar en una cama.
Gracias en especial a ti, por haber seguido ahí siempre aun cuando yo misma hubiera huido de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario