lunes, 3 de octubre de 2011

Aprendiendo a sonreír a los problemas :)

No hay dos días seguidos en los que te sientas de la misma forma. Un día te sentirás la persona más feliz del mundo y en otras sentirás que nada tiene sentido, que el mundo te pisa. Igual que habrá días en los que te mires en el espejo y te guste lo que ves y en otros no ves más que defectos. Seguramente está todo en nuestra cabeza, nosotros somos los que hacemos que nos sintamos bien o mal. En nuestras manos está el ser felices. Si un día te sientes triste y echas de menos a alguien lo fácil es quedarse en casa llorando. ¿Y qué solucionas con eso? Nada, nada más que malgastar un día de tu vida. Lo difícil es enfrentarte a ti misma y obligarte a cambiar de estado, enseñarte a ti misma a sonreír cuando no tienes ganas. Sólo hace falta pensar en algo o alguien capaz de hacerte feliz aun estando lejos. No es tan difícil, sólo se trata de valorar tu vida y recordar cada día que no habrá ningún otro día igual, que éste será único.
Hoy no es uno de mis mejores días, echo mucho de menos a algunas personas que las tengo un poco lejos pero sé que están bien y que cuando vuelvan seguirán estando ahí y eso es lo que importa. Da igual que en un momento determinado se me salte una lágrima porque soy feliz, soy feliz por lo que tengo aquí y por todo lo que me dejé ahí. Soy feliz por tener a gente tan especial en mi vida.

En nuestras manos está ser felices.

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